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“Al principio vivimos en una
época de oro, el sentido humano
de la personas era muy grande y
la salud era una prioridad,
contrario a lo que ocurre ahora,
que los seguros son tan costosos
que los inmigrantes, muchas
veces, no tienen acceso a
cuidados médicos” enfatizó.
Es miembro de la Asociación
Médica Americana (American
Medical Assoc.), Sociedad
Americana de Medicina Interna (American
Society of Internal Medicine),
Asociación Médica del Sur (Southern
Medical Association) y de la
Sociedad Geriátrica Americana (American
Society of Geriatrics).
Perteneció al plantel médico
estable del Hospital St. Joseph
y del Northside Hospital de
Atlanta.
Médico y Misionero
El Dr. Eyzaguirre es un médico
con vocación de servicio que,
como él dice, se tomó al pie de
la letra el Juramento de
Hipócrates. Nos cuenta que
dedicó su carrera al servicio de
los más desprotegidos de su
tierra natal y de los hispanos
de Georgia, y recuerda: “Veía a
la gente rica de Dunwoody y a la
gente pobre de Chamblee, no
sabíamos si los pacientes iban a
pagar o no, no nos preocupábamos
del dinero, del seguro ni nada,
simplemente los atendíamos. Así
no tenía que consultar mi
almohada en las noches. Me
sentía en paz conmigo mismo”.
A pesar de estar jubilado, el
Dr. Eyzaguirre no deja de
asesorar a sus pacientes
telefónicamente, porque la
medicina para él sigue siendo
parte de su vida diaria. Durante
toda su trayectoria, no sólo se
destacó como profesional médico
sino también como misionero.
Desde que empezó a ejercer la
medicina, en 1960, El Dr.
Eyzaguirre y su esposa, graduada
en enfermería, empezaron a ir a
la selva peruana y a los barrios
pobres del Perú, no sólo a curar
a los enfermos pobres sino
también a enseñarles religión y
a orar. Conformaron un grupo
misionero, entre enfermeras y
personas voluntarias, y atendían
básicamente a niños y a sus
madres. “En las barriadas había
delincuentes peligrosos, pero al
verme, me abrían el paso, me
protegían, porque sabían que yo
iba a cuidar a sus hijos, a su
gente” comentó.
Actualmente, mantiene relación
con clínicas en la selva peruana
en cooperación con muchas
instituciones de caridad.
Pertenece a tres instituciones
de caridad y siempre es invitado
como expositor a diferentes
hospitales, casas de asistencia
e iglesias por todo el país.
Su fé católica y el Señor de los
Milagros
Durante sus misiones, nos cuenta
haber vivido muchas
experiencias. Nos dice: “Por
ejemplo, mi esposa y yo fuimos a
la selva con Arturo, uno de mis
seis hijos, quien tenía dos
meses de nacido. En esa
oportunidad estaba atendiendo a
un bebé que tenía unos pañales
sucios, estaba húmedo y no lo
habían cambiado. Quedó
sorprendida de ver que el bebé
no estaba irritado y su piel
estaba seca y sana. Mi hijo que
tenía una limpieza constante y
muchos cuidados, tenía
irritaciones”. “Esa fue una
muestra que Dios cura a su
gente” afirmó nuestro ilustre
entrevistado, quien se proclama
devoto de la religión católica.
Actualmente es miembro activo
del Ministerio Hispano de la
Iglesia Príncipe de Paz en
Buford, GA.
Fue precisamente esta devoción
la que lo impulsó, hace más de
30 años, a difundir nuestra fé
hacia el Señor de los Milagros,
en una ciudad donde apenas se
contaban unos cuantos peruanos
dentro de la comunidad hispana,
que por cierto era muy pequeña.
En ese entonces, se propuso
junto con otros compatriotas
peruanos, celebrar todos los
años en Octubre una misa y
homenajear al Señor de los
Milagros, Patrón y Señor de
todos los peruanos.
Recuerda que de los que
iniciaron esta gesta, ya quedan
muy pocos. Sin embargo, se
siente orgullos que año tras
año, esta comunidad fue
creciendo hasta que finalmente
en 1991 se formó la Hermandad
del Señor de los Milagros de
Atlanta, institución sin fines
de lucro, cuyo objetivo
principal es rendir homenaje y
culto a la venerada imagen, que
además es parte de la tradición
y cultura del Perú.
Reconocimiento
El Dr. Eyzaguirre se ha hecho
acreedor a múltiples
reconocimientos por su labor
profesional y por su trabajo a
favor de la comunidad, durante
toda su trayectoria.
Precisamente, en abril del 2005
recibió el premio “Tumi USA
Award”, galardón que se otorga
como reconocimiento a los
inmigrantes peruanos que han
dado muestras de espíritu
solidario, vocación de trabajo,
profesionalismo y servicio a la
comunidad peruana.
A sus 74 años de edad,
manifiesta estar satisfecho con
el trabajo realizado: “Trabajé
fuerte por muchos años y el
Señor también me premió con
muchas bendiciones, como por
ejemplo, una buena posición
económica, la oportunidad de
viajar por el mundo, pero la más
importante y valiosa: tener una
familia unida”.
El Dr. Eyzaguirre recomienda a
todos los hispanos, que no
centren su vida en cubrir sus
necesidades económicas. “Yo sé
que la estabilidad económica es
importante, pero también deben
buscar goce espiritual”,
concluyó. |