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Las Cautivas
Por: Darío Mejía
Melbourne, Australia
dariomejia999@yahoo.com.au
El 28 de agosto es un día muy significativo para el pueblo
tacneño y el Perú en general, ya que el 28 de agosto de 1929
Tacna fue reincorporada al Perú, luego de haber estado
cautiva, por cerca de 50 años, por las tropas chilenas.
La infausta Guerra del Pacífico no sólo dejó como saldo
muchas muertes sino también la pérdida de mucho material
bibliográfico, cultural, histórico y de gran valor para el
Perú. Sumado a ello, el saldo de la guerra fue también la
pérdida de territorio peruano que comprendía a las entonces
Arica, Tacna y Tarapacá que quedaron bajo la administración
de tropas chilenas.
Luego de muchos años de cautiverio, se logró la
reincorporación de Tacna al territorio peruano, pero Arica y
Tarapacá nunca fueron devueltas, pasando a formar parte de
Chile.
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Durante aquellos años
de cautiverio, el pueblo, a través de versos y
melodías, cantaba y reclamaba la libertad del
territorio ocupado. Fueron muchos los tacneños que
no cesaron en demostrar su amor por la madre patria,
el Perú, a través de sus composiciones, y dentro de
ellos estaba Federico Barreto "El Poeta del
Cautiverio": "¡Pobres cautivos, llenos de
aflicciones! / De nuestros corazones / no brotará ni
un canto de alegría; / pero ¡ay! en cambio, tiernos
y prolijos, / juraremos tus hijos / morir o
redimirte, Patria mía. / Morir o redimirte, ¡sí! que
el yugo / del pérfido verdugo / que nos oprime con
tenaz cinismo, / no podrá nunca amortiguar la llama
/ que en nuestro ser derrama / el noble y sacrosanto
patriotismo..." |

Monumento
a las Cautivas |
Pero no sólo en las ciudades ocupadas se sentía el dolor del
cautiverio. El alma popular también hizo sentir su dolor en
Lima y aparecieron varias composiciones que reclamaban la
libertad de las ciudades cautivas. Por ese tiempo había
surgido una especie de corriente patriótica en el canto
popular, por lo que se escribieron muchas canciones en honor
a nuestros héroes de la Guerra del Pacífico. Bajo ese
contexto es que también nacen varias canciones, de letra
diferente, a las cuales se les conocía como "Las Cautivas",
a todas ellas.
Uno de los valses que se conocía como "Las Cautivas"
homenajeaba también a Miguel Grau. En el año de 1960, Lucas
Borja hizo una recopilación de aquel vals y lo grabaría
después con "Los Romanceros Criollos" poniéndole como
título "A Miguel Grau", para diferenciarlo de las otras
versiones de "Las Cautivas". Dicho vals, en
dos interpretaciones distintas, se puede apreciar en las
siguientes direcciones:
http://www.youtube.com/watch?v=z8uINd_qrB8&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=QThKmMnHq0o&feature=related
Otra versión de "Las cautivas", que también fue una de las
que más sonó durante la época del cautiverio, fue la que en
ritmo de fox-trot crearon Manuel Covarrubias (letra) y
Carlos Saco (música). Dicha composición fue hecha en los
primeros años de la década de los 20 porque, según la
edición No. 990 de la revista semanal "Variedades" del 19 de
febrero de 1927, los dedos de Carlos Saco ya hacían primores
ejecutando en el piano o en la guitarra sus popularísimas
producciones como "El Zancudo", "Cuando el indio llora", "El
quita-sueño", "Las Cautivas" y otras muchas. Lo que
significa que al empezar el año 1927, "Las Cautivas" ya era
una canción popular.
La versión de "Las Cautivas" de Covarrubias y Saco era
entonada con mucho fervor y sentimiento por los criollos de
antaño. Casualmente, hace algún tiempo compartí una anécdota
de Luciano Huambachano en el Morro de Arica, escrita por su
hijo Walter, quien tuvo la gentileza de enviármela, que
tiene que ver con el fox-trot "Las Cautivas" de Covarrubias
y Saco.
Según contaba Walter Huambachano sobre su padre, por la
década de los 50, la Universidad Nacional de San Marcos
mandó a Luciano Huambachano, José Durand Flores, Antonio
Pinilla Sánchez Concha y otros más, a dar conferencias sobre
folclore por el sur del Perú. Estando en Tacna, deciden
visitar Arica, especialmente el Morro donde se inmolaron
muchos patriotas peruanos.
Nuestros conferencistas habían sentido y presenciado esos
años de cautiverio y sentían también dentro de su alma y
corazón lo que aquel Morro había significado para Bolognesi,
Ugarte y muchos patriotas que no dudaron en dar su vida por
defenderlo. Es por ello que, estando en el Morro, Luciano
Huambachano, sintiendo todo aquello, saca su guitarra de la
funda, la pulsa y empieza a entonar "Las Cautivas" de
Covarrubias y Saco.
Los que acompañaban a Huambachano se sorprendieron por aquel
arranque de nuestro compositor y, asustados, le pidieron que
no siga cantando porque iban a tener problemas con las
autoridades. Unos carabineros se acercaron y uno de ellos,
empuñando su fusil, intentó hacer que Huambachano se calle,
pero el Jefe de los carabineros lo detuvo diciéndole que lo
deje, que deje cantar al cholo, que es un patriota que está
exponiendo su vida por su patria como lo harían ellos
también.
Luciano Huambachano, con el corazón hinchado de peruanidad,
el alma entregada en su interpretación y lágrimas que
brotaban de emoción por estar interpretando esa bella
composición en el Morro, donde muchos patriotas derramaron
su sangre, dio una demostración de amor por el Perú y todo
lo que lo representa o representó.
Comparto dicha letra de "Las Cautivas", de Covarrubias y
Saco, que la transcribí hace algún tiempo de la versión que
grabó Iris Rojas y que ya la había compartido con unos
cultores del criollismo.
Las Cautivas
(Fox-trot)
Letra: Manuel Covarrubias
Música: Carlos Alberto Saco
Somos dos heroicas hermanitas,
hijas del Perú
y nos hallamos prisioneras
en el sur. (Bis)
De la melodiosa música incaica
su eco oímos con amor,
patria del noble Atahualpa,
capitán del imperio de los hijos del sol.
Patria amada con el eco de las quenas
solivianta el corazón,
del buen peruano,
noble de tradición, noble de tradición.
La esperanza se confía en las cautivas
en su probado heroísmo,
para abrazar orgullosas
nuestro amado pabellón.
Con el llanto de las quenas
las cautivas cantarán,
en la cumbre de aquel morro
el peruano vibrará.
Con el llanto de las quenas
las cautivas volverán,
adorada patria amada
les daremos libertad.
(Repetir las dos últimas estrofas)
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